POLÍTICA DE PRINCIPIOS/ El retorno del PAN

0
1285

 

JUAN JOSÉ RODRÍGUEZ PRATS

Somos el único partido que, con todos los señalamientos de nuestros adversarios, tenemos credenciales para pedir a la ciudadanía una segunda oportunidad.

La lucha del hombre contra el poder es la lucha de la memoria contra el olvido.
Milan Kundera

Confieso que me gusta hablar y, si alguien me escucha, mucho mejor. Mis amables correligionarios panistas me invitan a impartir conferencias, lo cual se hace más frecuente en septiembre, mes del aniversario de la fundación del Partido Acción Nacional. Percibo, ahora, en ellos un renovado ánimo, ha retornado la esperanza y hay una reiterada petición de hablar de la doctrina, de los principios y de los panistas ilustres. Con toda vanidad, creo que es el partido con las mejores tradiciones y más sólidas aportaciones a la transición democrática.
Acción Nacional sufrió su peor crisis de 2007 a 2015, no sólo por haber perdido la presidencia o haber disminuido en la preferencia electoral y en su militancia, sino —y esto es lo más grave— por el alejamiento, el olvido y la traición a sus documentos fundamentales. Imitó prácticas priistas para que los gobernantes en turno decidieran por sus órganos colegiados, ahogó el debate interno, permitió a hombres de poder y ajenos al Partido Acción Nacional interferir en su vida; no supo deslindarse de funcionarios deshonestos. En los últimos años, hubo evidentes escándalos de corrupción solapados y con la complicidad de la dirigencia nacional.
El Partido Revolucionario Institucional sufre una tremenda crisis y se vislumbra para el 2018 que Peña Nieto les imponga su candidato con la correspondiente disciplina de su militancia, el Partido de la Revolución Democrática se aferra —casi, casi con el ánimo de conservar su registro— a la candidatura de Miguel Ángel Mancera y López Obrador, dueño del Movimiento Regeneración Nacional, quien ya es candidato de ese partido.
El PAN, conforme a su vocación democrática, confronta una contienda interna y le ofrece a los panistas varias opciones. Su reto está en salir unido de ese proceso y con una candidatura, no tan sólo competitiva, sino que corresponda al perfil panista.
La semana pasada se dio una entrevista en donde Gustavo Madero, con el mayor desparpajo, olvidó que, siendo dirigente, puso al partido al servicio de su proyecto individual.
El problema de Rafael Moreno Valle no es que haya sido priista, sino que continúa siéndolo. Jamás ha intentado ni tuvo interés en entender que el Partido Acción Nacional es un partido diferente, con una historia y con un pensamiento arraigado en la doctrina social cristiana y en el pensamiento liberal. La evidencia mayor de su actitud la ofrece el auténtico panismo poblano al que reprimió, avasalló, llegando al extremo de imponer a su esposa como secretaria general del partido.
Hace unos meses Margarita Zavala amenazaba con ser candidata independiente e inclusive conspiraba para atentar contra Acción Nacional, convencida de que nos iba a ir mal en las elecciones del mes de junio. Para su sorpresa, los resultados fueron favorables y entonces vino el viraje, ahora el Partido Acción Nacional vuelve a ser el partido de sus amores.
Ricardo Anaya hizo bien en no asistir a esa entrevista, su desempeño nos permite de nuevo estar en la contienda y si de ahí deriva su posible liderazgo para ser candidato a la presidencia de la República, bienvenido sea. De eso se trata, de crear opciones y cuajar liderazgos, algo en lo que el PAN no ha sido muy exitoso.
Desde luego, Zavala y Moreno Valle andan en campaña, aun cuando no se han expedido las convocatorias respectivas e incurriendo en una violación a la legislación electoral vigente.
Somos el único partido que, con todos los señalamientos —justificados o no— de nuestros adversarios, tenemos credenciales para pedir a la ciudadanía una segunda oportunidad y rescatar a México.
Ése es nuestro escenario y, como bien lo dice Carlos Castillo López, el objetivo principal no es sólo obtener triunfos electorales, sino también consolidar una cultura política que fortalezca nuestra democracia y nuestro Estado de derecho.

Cuarto Poder de Tamaulipas/