OPINIÓN PÚBLICA/ Pleito entre “sapos y culebras”

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Por Felipe Martínez Chávez

Cd. Victoria, Tamaulipas.- Si no hay causas de “fuerza mayor”, como el abandono del recinto por parte de la bancada panista, la 65 legislatura al Congreso del Estado aprobará este martes la Ley de Austeridad del Estado y Municipios.

De origen morenista, busca atar ¿cortar? las uñas, la panza, cartera y bolsas de funcionarios y burócratas, reduciéndoles los gastos “de lujo”.

En sus 39 artículos contiene redundancias y prohibiciones ya reglamentadas. Lo que le faltan “dientes” bien afilados para proceder con energía.

Con seguridad la iniciativa fue elaborada por alguien que no conoce el aparato de gobierno. La hicieron sobre las rodillas, de oídas y por ocurrencias, sin saber lo que realmente pasa con la burocracia. Así no tendrán éxito los pretendidos ahorros.

Se va sobre los infelices que, para cumplir con comisiones de sus jefes en eventos fuera de ciudad Victoria, tienen que dormir hasta cuatro o cinco personas por habitación de hotel, y apretarse el cinturón porque la lana no les alcanza para medio comer.

Fue hecha sobre las rodillas a 13 días (13 de octubre) de haberse instalado la legislatura dominada por Morena. Les urgía presentar chamba y se la aventaron.

No hablan ni se van sobre los “peces gordos”, altos funcionarios que utilizan aviones oficiales no solo para cuestiones del gobierno sino personales. Nunca menciona vender los aparatos que dan servicio, o de perdido mantenerlos en tierra y no vuelvan a volar.

Ni especifica quiénes tienen derecho al uso de aeronaves y qué rutas ¿sólo el Gobernador?¿los secretarios? Si el Presidente López viaja en línea comercial ¿por qué aquí no?.

Cierto que un avión del gobierno de Tamaulipas pudiera utilizarse para viajar a la gran capital, donde se hace la gestión pública principal, pero no tienen por qué aparecer en la bitácora vuelos a Cancún, Los Cabos o Mazatlán, y  menos al extranjero.

Auténtico onanismo (quién sabe de donde se lo “fusilaron”) prohibir que los servidores se trasladen en “servicio de primera clase o equivalente” de línea comercial ¿cuánto puede ser la diferencia con la clase popular?.

Tarifas y gastos de comisión ya están reguladas en la partida de viáticos. Se pagan por kilómetro de distancia o regiones (frontera, centro y sur), viajes nacionales y al extranjero.

Además ¿no que el próximo gobernador –morenista- va a vender los aviones?. Puede dirigirse a la Cdmx en línea, como cualquier mortal, o por carretera ¿no?.

Ahí está el barril sin fondo y de eso no se ocupa la Ley, como también hace a un lado la Casa de Gobierno que cuesta millones en mantenimiento.

Y los guaruras y las camionetas de lujo y alto cilindraje –de propiedad o rentadas- al servicio de los funcionarios, no tienen espacio en el próximo decreto ¿por qué  no prohibir de una vez que el erario pague celulares?.

 De la presente administración, hay secretarios forasteros que viven fuera y cada fin de semana “pelan gallo” para regresar le lunes, utilizando boletos pagados por el tesoro público. Los hay que viven aquí permanentemente en hoteles.

El otro error que cometen quienes elaboraron y dictaminaron la iniciativa: La aplicación y vigilancia de las medidas de austeridad se le encargan a los contralores internos. Como quien dice, “coyote a cuidar las gallinas”.

Y habla de  los ayuntamientos ¿cómo puede prohibir una Ley que los municipios decidan partidas de gastos si la Constitución les concede la libertad de hacerlo?.

El Congreso no tiene facultades para intervenir sobre los egresos. Se le informa para que vigile que la aplicación sea correcta, libre de corruptelas. Los diputados andan haciendo fuera del hoyo. Una controversia de los panistas les echaría abajo su “afamada” Ley.

Y la de Remuneraciones de los Servidores Públicos –no ha sido aprobada en comisiones- es otro armatoste que se sumará a la lista de legislación inútil.

Se ha decretado hasta la saciedad que el Gobernador no debe ganar más que el Presidente de la República, pero ¿quién lo puede impedir?.

Lo único que salva este proyecto es la mención de que “los servidores públicos de elección popular no tienen derecho a liquidación o compensación alguna por el término de su mandato”, lo mismo que magistrados, consejeros y comisionados de órganos de gobierno.

Pendientes de si los diputados de Morena piensan lo mismo en septiembre del 2024, cuando vayan de salida. Ahora están conformes con su dieta mensual de cien mil del águila

Cuentan los que presenciaron, que la cosa se “puso fea” en la secretaría de Bienestar Social del Estado. Volaron palabras con sapos y culebras de parte de la jefa hasta que el subalterno salió con la cola entre las patas, derrotado y fuera del edificio.

Que fue la culminación de un serial del desencuentros desde el 8 de septiembre en que Arturo Soto Alemán ya pertenece al amplio mundo de los desempleados en (aunque ella no lo nombró). Si la versión es real, ojalá y haya cobrado la miniparte proporcional de aguinaldo. La merece.

Uno menos en el “panteón de los derrotados” (Sebien). Se queda Ciro Hernández Artega y su nunca bien ponderada jefecita.

 

Cuarto Poder de Tamaulipas/