OPINIÓN PÚBLICA “Los Sapos” desmantelan Llera

0
878

Por Felipe Martínez Chávez

Cd. Victoria, Tamaulipas.- Total que no nos dejan descansar. El gorro de los spots, día y noche, campañas y acarreados. Siempre los ciudadanos como borregos.

 Ya viene la consulta popular para que el pueblo de México decida si los ex presidentes deben ser enjuiciados. Será el uno de agosto con la instalación de miles de urnas.

Sigue la revocación de mandato del Presidente López, que él propuso para marzo del año que viene, igual urnas y papeletas.

Y en junio -del 2022- tenemos las elecciones para Gobernador de Tamaulipas, en que el PAN quiere sacar la casta y conservar el poder a como de lugar. Es grilla que genera distracción de la población económicamente activa y los grupos políticos. Hay cansancio hacia temas electorales.

 El encargado de las consultas, el INE, ya publicó protocolo de juicio a los ex  y se dispone a recetarnos entre el 15 de julio y uno de agosto miles de spots que son gratuitos para el órgano, porque se les cargan a las emisoras.

Nos hablan de 377 mil impactos tan solo en radio, para explicar qué es la consulta, cómo se puede votar y qué contienen las papeletas.

La verdad es que no le anticipamos mucho éxito a este ejercicio, para comenzar porque la pregunta es demasiado larga y nada clara. El ciudadano común no la podrá comprender de imprevisto.

¿Estás de acuerdo o no en que se lleven a cabo las acciones pertinentes con apego al marco constitucional y legal, para emprender un proceso de esclarecimiento de las decisiones políticas tomadas en los años pasados por los actores políticos, encaminado a garantizar la justicia y los derechos de las posibles víctimas?. Las respuestas serán sí o nó.

Genera confusión y escasa ciudadanía responderá, porque los gobiernos estatales y municipales contrincantes a Morena, no le meterán pesos, no llevarán acarreados  las urnas. Esta vez no harán operación política, como ya se disponen a “trabajar” en la consulta a si López se va o se queda.

Y si la participación ciudadana no llega al 40 por ciento, no tendrá efectos vinculatorios, o sea que AMLO sigue en el poder.

Entendido en lenguaje llano, si no se da esa afluencia, los ex Carlos Salinas, Zedillo, Fox, Calderón y Peña no serán llamados a cuentas por sus pillerías.

Si los quieren mandar al bote, o por lo menos intentarlo, que Morena y su gente hagan los operativos de acarreo. Parece que nada más es un acalambre.

La convocatoria está lista. Faltan por definir las mesas receptoras, que podrán ser la mismas para las elecciones federales y concurrentes del seis de junio. Los cómputos serán por distrito.

El viernes quedó aprobada también la invitación a observadores electorales. Pueden ser los mismos de las elecciones del seis. La pregunta es si hay interés.

Lo que sí sabemos es que, a la revocación de mandato, los gobiernos panistas y priístas le quieren invertir, especialmente en Tamaulipas donde los jefes azules dieron los primeros pasos para reagruparse luego de la derrota última.

Veremos otra vez las despensas, materiales para construcción, bingos, pollo en canal, menudo, pacas de zacate, bolsa de cebollas y tomate, chile y dinero que el pan-gobierno popularizó en las campañas recientes.

Si hablamos de cacicazgos, el “sistema” acabó con el grupo de Héctor de la Torre Valenzuela, en Llera. Había encontrado su minita de oro al manejarse por la vía independiente.

Le ganó la ambición. El pueblo se hartó de él y su familia. Fueron ocho largos años en el poder disfrutando de los dineros públicos sin ser del municipio, sin vivir en ese territorio.

Pudo haber pasado a la historia como buen alcalde. No supo retirarse a tiempo. Se obsesionó por el presupuesto –ni modo que por principios sociales-  e hizo postular a su esposa Patricia Quintanilla para sucederlo, llevando como suplente (de ella) a la hija de ambos.

Es originario de Xicoténcatl, vive en Las Flores en ciudad Victoria y últimamente se le señalan residencias en Monterrey.

Dicen que no hay mal que dure cuatro trienios ni pueblo que los aguante. Perdió con mil 364 votos, que representan el 14 por ciento de los emitidos, frente al panista  Moisés Borjón Olvera.

Las redes tampoco perdonan, les dan su “despedida”. Acusan que “Los Sapos”  saquean el municipio, se roban hasta las ollas de la cocina del DIF y muebles de la presidencia, el túnel sanitizante –Covid- y las mallasombras.

Impugnaron a tribunales. Muy difícil revertir resultados.

Sale a relucir que inventaron autoatentados con incendio de vehículos y toda esa tramoya, que El Sapo denunció en una incursión furtiva en conferencia de prensa del IETAM, en un hotel de esta capital.

En alguna ocasión, en una de tantas candidaturas, se le incendió el rancho, o lo mandó quemar. Ya no le creen. Los reclamos son muchos, obras inconclusas o que se anunciaron por terminadas. Falta la intervención de la Auditoría Superior del Estado.

El cacicazgo terminó. Falta ajustar cuentas a los responsables de un terrible saqueo que se dio en los últimos cinco años. De que se van se van y no volverán, dice la gente, y le piden a Los Sapos que respeten la voluntad ciudadana.

En su tiempo les dieron la confianza. Ya no los quieren. El virreinato ha terminado.

 

Cuarto Poder de Tamaulipas/