OPINIÓN PÚBLICA/ Crema y nata de la corrupción

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Por: Felipe Martínez Chávez

Cd. Victoria, Tamaulipas.- En este gobierno de la alternancia, al joven Héctor Escobar Salazar le tocará bailar con la más fea. Ya es el secretario de Educación.
La dependencia es una olla de grillos en que tradicionalmente medra la crema y nata de la corrupción del aparato estatal. Difícil que enderece el barco en los próximos seis años.
Por lo pronto son un aliento sus primeras declaraciones como funcionario: “Vamos a cesar a quienes no estén cumpliendo con su labor”. Se ve que trae la intención. Ojalá y no sucumba en su intento por sanear las nóminas.
A sus antecesores de los ha “comido” el pernicioso gremio sindical. De todas maneras hay que darle un voto de confianza. El PRI parecía inamovible y hoy es oposición en Tamaulipas. Parece imposible barrer la mugre de la SET. El héroe puede ser el señor Escobar.
Solo para darle una idea (a Héctor) de cómo masca la iguana –el dicharacho popular-, van algunas referencias.
En sus trabajos del 2014 la Auditoría Superior de la Federación encontró que Mr. Diódoro Guerra y sus muchachos (el gobierno que se fue) causaron un daño a la hacienda pública por la suma 294.1 millones de pesos, en su mayor parte pagados a los aviadores. Una cantidad superior se “perdió”, no aparecieron los pesos.
Ese dinero, al final, fue pagado por la Secretaría de Hacienda del Estado, y con intereses. Doña Federación no perdona un quinto.
Un año antes, en el 2013, la distracción fue mas o menos por la misma cantidad, 301.5 millones.
Si le damos más atrás, en el tiempo, encontramos que es una constante de pagar a quien no trabaja. Si le echamos números, con la mitad del personal que ahora cobra podría funcionar el sistema educativo en la entidad.
No dudamos que el señor Escobar le va a meter ganas. Al final podría llevarse las palmas por haber saneado la podredumbre. Pudiera ser el héroe del sector que la sociedad espera.
Hay que hacer hincapié en que se trata de dinero federal, por eso viene la supervisión. Lo más probable es que, en los recursos estatales, las auditorías ni se asoman.
Resumieron los auditores en el 2015 (cuentas del año anterior): “La SET carece de control suficiente de supervisión, autorización y seguimiento en el proceso de pagos de gastos de operación”.
Sobran razones para afirmarlo. Son muchos los millones de pesos que se pagan a gente que no trabaja.
En el primer punto del resultado del análisis “ejercicio y destino de los recursos”, hallaron que la secretaría realizó dos mil 922 pagos a 355 trabajadores por 26.3 millones de pesos, en 104 centros de trabajo que habían sido “clausurados”, es decir, que no existían.
En el mismo 2014 la secretaría de Guerra Rodríguez hizo 935 pagos por 12.8 millones a 294 elementos que ya habían causado baja definitiva (asombroso pero cierto).
Además, se pagó a 166 empleados que contaban con licencia sin goce de sueldo. Esto fue por 4.6 millones.
Y lo que es un comentario de todos los días. La dependencia hizo dos mil 929 pagos por 22.4 millones a 66 empleados “comisionados” con goce de sueldo a la sección 30 del SNTE (si vemos la auditoría de un año antes, se dan los mismos vicios).
Lo que ya se especulaba: La SET pagó a cinco empleados con cargo de elección popular por la suma de un millón 342 mil pesos (diputaos y regidores).
Asimismo, los auditores encontraron la salida de un millón 900 mil pesos para siete empleados comisionados a otras dependencias muy ajenas a la educación.
La corrupción es muy grande y no solo se requieren deseos de recomponer las cosas.
En sus recorridos por las escuelas, los inspectores se dieron cuentas que once empleados con plaza docente no desempeñaban dicha función.
Total que es un gran problema y el principal obstáculo para sanear las cosas es el sindicato.
Los desvíos van en contra de la eficiencia del sistema educativo.
Los auditores aplicaron 150 cuestionarios a profesores y cien a padres de familia para conocer su percepción respecto a al calidad educativa ¿cuáles fueron los resultados?
El 24 por ciento de los docentes afirmó que la escuela no dispone de instalaciones adecuadas, y el 47 que el equipamiento es insuficiente.
De los padres por su parte, el 18 por ciento consideró que la infraestructura es inadecuada y el 20 que anda mal el equipamiento.
Respecto a la calidad educativa, la referencia nacional dice que en Tamaulipas la eficiencia terminal en secundaria es del 85.6 por ciento y la reprobación anda por el 17.4.
En ese año la ASF recuperó de inmediato 294 millones de pesos que le regresó el gobierno del estado; quedaron pendientes de cobrar 28 millones, y jamás se supo del destino de 394.4 millones adicionales. No hubo comprobantes.
Anualmente se distraen millones, se “pierden” en el berenjenal de las nóminas que controlan camarillas o facciones de compadres del SNTE. Nadie les ha dado un escarmiento.
De ese tamaño es la tarea del señor Escobar Salazar. Los nombres de los que cobran también están ahí. El funcionario solo tiene que pedirlos a sus colaboradores, o bien realizar una auditoría por su cuenta.
En otros asuntos, comenzó fuerte la administración de Oscar Almaraz Smer en ciudad Victoria. Este jueves, aniversario de la fundación de la capital, puso en marcha tareas de bacheo en ocho puntos de la zona urbana. Cinco de ellos operados por el municipio y tres por la Comisión de Agua Potable.
Quiere recuperar los espacios y áreas publicas; le metió camiones nuevos al sistema de recolección y, en el ámbito de la transparencia, anunció que él y sus colaboradores harán pública su la declaración “3 de 3”.
Nos vamos.

Cuarto Poder de Tamaulipas/