OPINIÓN PÚBLICA/ Citan a Diódoro por edictos

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Por: Felipe Martínez Chávez

Cd. Victoria, Tamaulipas. – Vaya sistema surrealista –pero muy efectivo ante la Ley- que eligió el Contralor del Estado, Mario Soria Landero, para llamar a comparecer al ex secretario de Educación, Diódoro Guerra Rodríguez.
Como se desconoce su domicilio (probable que no dejó en archivo ningún documento suyo), se hizo por medio de edictos en el Periódico Oficial del Estado (como político, debe consultar todos los días el órgano informativo ¿así es?).
Don Diodoro fue citado para las diez de la mañana de este miércoles 30 de noviembre “con el objeto de que realice las aclaraciones pertinentes y proporcione la documentación que resultare faltante, derivadas del análisis en su caso del acta de Entrega-Recepción de la Secretaría de Educación, celebrada el día 01 de octubre del 2016”.
Con seguridad el “burro blanco”, ex Director del Politécnico Nacional, no dejó alguna orientación de si va a estar en su rancho de Guardados de Abajo, municipio de Miguel Alemán, en su casa en la CDMX o en Michoacán donde tiene bastantes intereses.
Le hace saber el señor Soria que, realizar las aclaraciones “no implica liberación alguna de responsabilidades que con posteridad puedan llegarse a determinar por esta autoridad competente”.
Citar por edictos es el último alarido de la moda. Nno hay que investigar en donde vive cierto individuo (o individua) y san se acabó.
Esto se realiza con fundamento en la Ley de Responsabilidades de los Servidores Públicos y el Código Nacional de Procedimientos Penales.
Si el doctor por la Universidad de Madrid no acude, ya es otro boleto. Le vendrán sanciones y, si persiste, hasta que se gire orden de localización a través de los cuerpos policiacos.
La Ley menciona que son tres edictos. Si se halla fuera de la ciudad, por ejemplo en el Viejo Continente disfrutando de placenteras vacaciones, ya estuvo que no podrá llegar a ciudad Victoeria. El documdento tiene fecha de 28 de noviembre.
No es el único. La misma vía se da con el ex jefe del ITAVU, un tal Daniel Sampayo Ortiz, de Matamoros, que al parecer también dejó cuentas pendientes y debe aclarar.
Junto con él va Rubén José Ortiz Llaguno, quien se desempeñaba como Director de Administración y Finanzas de dicho organismo.
Es el primer citatorio. Ya vendrán el resto si no concurren a la primera.
Eso de hacer comparecer a exfuncionarios no es nuevo. Ya se hacía en el viejo régimen priísta. Lo único es que no se daba mucha difusión hasta que aparecían las órdenes de aprehensión.
Combatir la corrupción ha sido buen deseo de los ahora ex Gobernadores. Dicen, y comienzan bien, pero a los seis meses se relaja el ambiente sobreviene el billete.
Es muy famosa aquella frase de Manuel Cavazos Lema para con sus colaboradores: ”No cambien pesos por libertad”.
O la de Tomás Yarrington Ruvalcaba: “El que la hace la paga”.
Muy parecida a las frases del ahora Gobernador Francisco Cabeza de Vaca: “Se acabó la impundiad en Tamaulipas, en mi gobierno, el que la hizo la paga, y a partir de hoy el que la haga la va a pagar”.
La Contraloría fue un invento de la Revolución Moral del presidente Miguel de la Madrid, que ordenó instalar contralorías en cada entidad. En tierra cueruda eran los tiempos del manautouismo.
Y si hablamos de temas de honradez en sospecha, la titular de Obras Públicas del Gobierno, Cecilia del Alto López, tampoco está descubriendo el hilo negro cuando pone en el banquillo de las acusados a la gente de Manuel Rodríguez Morales, su antecesor.
Es archisabido que los funcionarios cobran –en efectivo y sin exender recibos- hasta el 20 o más por ciento del valor de la asignación de cotratos (ya no es el diezmo).
Lo de mala calidad tampoco es novedad. Para eso está el “moche” en la supervisión y, si las obras son fantasmas, ahí han estado los “apoyitos” para la gente de Contraloría.
Lo único que fue institucionalizado por el egidismo, es el porcentaje destinado a los funcionarios de Finanzas para que pagaran a contratistas y proveedores.
No hay forma de probarlo, como dice ella, aunque sí los costos “inflados” y la pésima calidad de las obras.
Le faltó mencionar los concursos simulados y la segmentación de obras para no licitar sino “invitar”. Son lo vicios eternos del área de Obras Públicas del gobierno.
Si busca prubas, Doña Cecilia debe saber que los pillos no dejan huella (o tratan de no dejar). Hay que agarrarlos con las manos en la masa.
Cambiamos para comentar que, en la asamblea estal del domingo, el PRI de Enrique Peña Nieto revivió los tiempos del ideólgo tricolor Jesús Reyes Heroles: Primero el programa y luego el candidato.
Tradicionalmente ha sido un método para contener los ánimos de los “acelerados”. Por eso adelantó al todavía lejano 2018: “Primero el plan, primero el programa, primero el proyecto, y después los nombres”.
Fue lo mismo que se hizo en Tamaulipas cuando media decena de aspirantes al gobierno emprendieron activo proselitismo. Se organizaron foros que no sirvieron para nada. En la campaña los volvierona repetir y…Perdieron.
Sobre las palaras de Don Enrique Peña, el comentario no es tanto sobre programa y candidato, sino su afirmación de que el Revolucionario ganará en el 2017 y 2018 ¿con qué quiere ganar el hombre?.
-En unidad, con las mejores propuestas, con candidatos arrojados y valientes, y con la mejor militancia, vamos por el triunfo en el año 2017 y en el año 2018”.
Y de antemano les dijo a los críticos.
-Allá afuera, habrá quienes cuestionen mi optimismo, nuestro optimismo y nuestra seguridad en el triunfo del PRI.
Ya en plata limpia, querido lector, ¿usted cree que el PRI va a refrendar la Presidencia en el 2018? Yo no le creo. Ahora mismo Peña estaría haciendo arreglos para unificar a tricolores y azules para derrotar a Don Peje López Obrador.

Cuarto Poder de Tamaulipas/