OPINIÓN PUBLICA/ Amar a Dios en tierra de indios

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Por: Felipe Martínez Chávez

Cd. Victoria, Tamaulipas.- Se repartieron las plurinominales, esas diputaciones por las que no se gasta, no se hace campaña y gustan mucho porque el pago es el mismo que a los que se sobaron la espalda para lograrlo.
Conseguir una salió muy “bara”, apenas 41 mil 435 sufragios.
Por primera vez en la historia del Congreso del Estado los priístas sabrán lo que es Amar a Dios en Tierra de Indios. Serán oposición y comenzarán a guardar historias de lo que significa estar del otro lado de la barra.
Como simples parroquianos de la manada, tricolores como Alejandro Etienne Llano; Susana Hernández Flores; Rafael González Benavides; Irma Amelia García Velasco; Moisés Gerardo Balderas Castillo y Nancy Delgado Nolazco sabrán la definición de dos términos muy comunes en la jerca legislativa: El mayoriteo y la aplanadora.
Con la vara que midieron serán medidos ¿Tendrán capacidad para asimilarlo?.
El PAN se queda con 20 asientos; el PRI once, PANAL dos y uno respectivamente Morena, Verde Ecologista y Movimiento Ciudadano.
Aunque Acción Nacional es dominante y tiene la gobernabilidad de la legislatura, necesitará de alianzas para sacar adelante proyectos donde se requiere el voto de las dos terceras partes del pleno. Tendrá que negociar con los priístas ¿acaso con Morena?
Un dato más del dominio azul: No habrá necesidad de compartir la Junta de Coordinación Política. Al PRI le falta un diputado. Necesita doce.
Bueno, a menos que el panalero por Valle Hermoso, Rogelio Arellano Banda –de mayoría- renuncie a su partido y se adhiera a la bancada priista ¿se vale?.
Ya lo hicieron los tricolores en el 2013. Obligaron a Juan Diego Guajardo Anzaldúa, diputado por Río Bravo, a renunciar al Verde que lo postuló y adherirse al Revolucionario. De esta forma Ramiro Ramos Salinas pudo llegar a la pastoría por los tres años completos.
Ese Diego tiene una historia muy “chistosa”. Llegó como alcalde por las siglas azules y, en pleno ejercicio, se mudó al PRI. Fue diputado y, en el segundo intento por alcanzar la presidencia, mordió tierra.
El PAN se queda con 16 de mayoría; el PRI cinco, y la del PANAL. En total 22.
Si vamos más allá, priistas y socios representarán 14 votos. Doce son una tercera parte de la legislatura y le dan acceso a la coordinación por espacio de año y medio ¿harán su movida? Se me hace que se les arrugan a “entrones” como Etienne Llano y González Benavides.
Se irán por la suave para comer de la mano de los panistas y llenar panza. Lo demás vale gorro, ni ideologías ni principios y menos el populacho.
Seguimos de frente con el tema.
Ningún partido puede tener más de 22 escaños. Para evitar la sobrerepresentación, el IETAM quitó al PAN una pluri y se la dio al PRI, pero aquel no tiene la intención de meterle pelea. Saben cómo masca la iguana.
Sin embargo esa la quiere el Movimiento Ciudadano del tristemente célebre Gustavo Cárdenas y podrían demandar. Sus abogados consideran que, con 74 mil 800 votos tienen derecho a dos.
La segunda sería para José Luis González Rosales, del grupo de cardenistas de Aldama. Se le fue de las manos.
Igual se le fue a Jesús Ma. Moreno Ibarra, mejor conocido como El Chuma, gente del Gobernador Electo y fallido aspirante a la alcaldía de Reynosa en dos ocasiones. Iba en quinto lugar (si consigue una mejor chamba saldrá ganando) de la lista azul.
Hay otros puntos que merecen ser comentados, aparte de la familia Biasi-Salazar que se toparán en el legislativo.
Es algo inédito en la historia del Congreso: Llegan como diputados por el PAN el matrimonio Pedro Ramírez Perales y Beda Leticia Gerardo Hernández. Son los que mangonean el sindicato del Seguro Social.
Pensamos que, como suplente de Beda, iba algún familiar, padres o hijos, pero no, es Ana Elizabeth Zapata Medina.
Retomamos con los plurinominales. Ahora vemos la lista tricolor.
El pastor priísta podría ser Alejandro Etienne Llano. Fue colocado en el número uno de la lista para proyectarlo a ese espacio luego de perder la candidatura al gobierno del estado (bueno, la perdió su jefe).
Será la última decisión que como jefe político tome Egidio Torre Cantú. Si después lo quieren quitar (a Alejandro como coordinador) será harina de otro costal.
Como suplente de Etienne va el eterno “ya merito” Héctor Villegas Gamundi, el jefe de elecciones del CDE. Si la suerte le favorece al ex alcalde capitalino podría ser llamado a una delegación federal y dejaría la nómina al jaroquito. Ya la merece.
Una más: Si el dirigente de los petroleros de Reynosa, Moisés Balderas Castillo –que ya fue diputado-, se queda a vivir permanentemente en Mc Allen, asumiría su supletne Lucino Cervantes Durán, que ya fue diputado en dos ocasiones.
Otra: Don Florentino Aarón Sáenz Cobos, pastor de lo que queda de la CNC, como suplente de Rafael González Benavides, tiene las mismas posibilidades de acceder que las de su servidor de llegar a la luna. El titular está tan sanote que culminará bien el trienio y vivirá un siglo.
Ya dejemos el tema. Bueno, solo comentar que Don Alejandro Ceniceros Martínez, del PT, se quedó con las ganas de cobrar por tercerra vez en la nómina del Congreso. Ya quería igualar a Felipe Garza Narváez, que tiene el récord del PRI.
Asiste la razón a Enrique Cardenas del Avellano en pedir que se investiguen las cuentas del ayuntamiento de Victoria ¿a dónde se fue el dinero?. Si el gasto estaba etiquetado, ¿por qué no hay recuesos para costear la recolección de basura? ¿acaso se fueron a una imprenta de la calle Hidalgo para elaborar propaganda electoral?.

 

Cuarto Poder de Tamaulipas/

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