LA TERRIBLE DESIGUALDAD QUE SE VIVE EN EL MUNDO

0
1184

 

Dulce Rocío Hernández Hernández

Ante la situación que padecen millones de mexicanos: pobreza, desempleo, falta de servicios públicos, insalubridad, gobiernos sordos y prepotentes y la amenaza latente de una guerra mundial desatada por la ambición de Estados Unidos; una de las debilidades de la economía mexicana consiste que “la ganancia es para el capital extranjero, una de las fallas de la económica, somos exportadores, pero las utilidades se van fuera de México”.

La OXFAM que no tiene nada de socialista ni de izquierda, dice: que hoy por hoy 64 multimillonarios concentran la mitad de la riqueza mundial, esto no sólo ocurre en México, sino en el mundo entero. Datos serios, cifras irrefutables hablan que hay ocho hombres que tienen tanta riqueza, como la mitad más pobre de la humanidad, es decir, casi unos 3 mil 500 millones de seres; de toda la gente del mundo, la mitad es pobre, y ocho personas la tienen, no hay empleo, no hay comida, educación, pero el dinero lo tienen, riqueza hay ¡no falta!, crece la riqueza pero crece la pobreza, crece el hambre y crece la insalubridad, las enfermedades, la falta de vivienda, de educación y sobre todo la falta de trabajo, ¿qué van hacer los seres humanos sin trabajo? Ciertamente la contradicción en México en este terreno no puede ser más elocuente y más visible: tenemos la catorceava economía del mundo en el Producto interno bruto (PIB) pero tenemos al mayor número de pobres en América Latina y algunos de los hombres más ricos del planeta, uno de ellos Carlos Slim que es el hombre más rico en el mundo.

La verdad es que la concentración de la riqueza exige necesariamente una concentración del poder de igual intensidad y prácticamente en las mismas manos, para garantizar la permanencia y la reproducción ampliada de los privilegios y el poder económico que la primera detenta. La democracia es una ficción, es una máscara que cubre el rostro de la dictadura de las élites del dinero, las cuales imponen al resto de la sociedad no sólo las decisiones más trascendentales para la vida de todos, sino también el tipo de gobierno y las personas que habrán de ejercerlo, de modo que se cumplan puntualmente las decisiones previamente tomadas.

La democracia está secuestrada por las pequeñas élites, resume la OXFAM y, por tanto, también están secuestrados por ellas el Estado y el Gobierno. Por esta razón es que resulta ingenuo esperar que los cambios económicos de fondo, como el mejor reparto de la riqueza, provengan de esos gobiernos; que sean ellos los que tomen la iniciativa para un verdadero combate a la pobreza, a la desigualdad y a la marginación.

Hay que parar esto, porque un país con tamañas contradicciones va derecho al abismo, a la catástrofe social, hay que parar la desigualdad, la ampliación de la brecha entre ricos y pobres y hay que hacerlo desde el gobierno y esto no se puede hacer por una organización social, el cambio de raíz únicamente se dará cuando el pueblo tome el poder. Y por eso, digo yo, la tarea de los mexicanos de hoy es despertar al pueblo, hacerlo consciente de su situación y de sus derechos y organizarlo en grandes masas politizadas, no se trata de cambiar de partido político, sino de quitar a los políticos que gobiernan para los millonarios y poner a gobernantes surgidos de las entrañas del pueblo.

El pueblo tiene derecho a vivir mejor, el pueblo debe saber qué es el que mantienen viva a la patria, qué es el que genera la riqueza y que sobre él está gravitando el edificio entero de la patria. Y tiene que saber que es él el que lleva en sus hombros todo el peso de la sociedad, tiene el derecho de vivir mejor que como vive en la actualidad.

El Movimiento Antorchista no es una organización que surgió del oportunismo político, tenemos un proyecto de nación muy bien diseñado. Por eso tomemos el poder político para incrementar salarios, crear más empleos, hacer una mejor distribución del gasto social y un impuesto más equitativo, “Antorcha puede gobernar a México, nosotros podemos gobernar a México, sabemos de qué está enferma la patria, conocemos sus males y conocemos el remedio y estamos dispuestos a ponerlo en práctica, pase lo que pase.” Aquiles Córdova Morán.

 

Cuarto Poder de Tamaulipas/