Una verdad que desde hace años estaba siendo ocultada salio a luz esta semana al darnos a conocer indicadores internacionales que nuestro país había dejado de ser el líder de America latina, el hermano mayor al exhibirse los niveles de pobreza, bajas en el principal potencial natural que es el petróleo, bajo Producto Interno Bruto, y cada vez mas débil el peso.
Brazil, Costa Rica y Colombia van adelante en la competitividad, mas aun analistas comentan que hay países que incluso nos pueden superar en niveles pobreza como China o la India pero sus perspectivas a corto alcance les hacen ver esas crisis como pasajeras, a diferencia de México que acusa males crónicos degenerativos que apuntan ya no pueden esconderse con paliativos disfrazados de grandes reformas, los problemas nacionales tienen raíces profundas
Detallan deficiencias en municipios y estados la informalidad y monopolios hermanos en sus fines y sostienen que ni un préstamo millonario o el encuentro de un yacimiento petrolero pondrían poner remedio a los males
La alternancia del poder no fue lo que se pensó, seria la salvación del país, las acciones mas encaminadas a la rentabilidad política siguen siendo prioridad en las grandes decisiones, dejando a la deriva y sin respuestas a las que verdaderamente se requieren para apuntalar visiones ya no de corto, de mediano plazo para que las siguiente generación salga de este atraso que hoy se palpa y se vive.
Con mala fama internacional de violencia, inseguridad y hasta de Influenza, las inversiones y llegada de empresas parecen cada día alejarse, en este sexenio que su titular Felipe Calderón se había auto proclamado como el Presidente del Empleo, cuando sus claros ejemplos con la extensión de Luz y Fuerza del Centro y los intentos de privatización de PEMEX y CFE muestran intereses diferentes a los de la gran mayoría de los mexicanos.
Los grandes males del país no son de ahora, venían en cascada, eran gobierno tras gobierno, aquí en Mante repercutió la ambición del hermano incomodo de Carlos Salinas de Gortari quien metió no solo las manos, los pies y todos su cuerpo, en el control del mercado nacional del azúcar.
Grandes negocios al amparo del poder y la impunidad se dieron en este sector al que algunos llamaban “privilegiado de la revolución mexicana” como fueron las compras de azúcar morena, mazcabado y otros para darles el proceso final en Ingenios del país como en algunas ocasiones se utilizo el local en esos pingues negocios de quienes manejaban el país a su antojo.
El sindicalismo petrolero al igual que el de la industria en donde se expropiaron Ingenios y otros se declararon en quiebras fraudulentas como el de Mante, también sufrió la reopresión salinista como se recuerda aquel 10 de enero del “Bazucaso” en Madero, cuando aprehendieron al guía moral de los petroleros Joaquín Hernández Galicia, asaltando así al sindicato petrolero, hoy manipulado por el alfil priísta Carlos Romero de Champs, famoso por el PEMEX GATE, caso en el que se consigna la fuga de millonarias sumas del sindicato petrolero destinadas a la campaña del entonces candidato priísta para la Presidencia de la República Francisco Labastida Ochoa.
Los ejemplos del porque esta el país en esa decadencia, están a la vista, son explicables, del dominio popular, de primaria y hasta de kinder.
Y digo están ahí porque ahí esta aun Romero de Chams protegido por una red de complicidades e intereses ahora hasta con combinaciones del PRIAN, que le sostienen con alfileres su amañada reelección y cuya Toma de Nota se aprueba de un plumazo a diferencia de la que exigían le validaran al dirigente del Sindicato de Luz y Fuerza del Centro y que de inmediato le encintraron irregularidades, quizás por el temor de la relación o simpatía que tuviera con el tabasqueño Andrés Manuel López Obrador.
Aquí en el Mante también se sufrió por la ambición de poder, deslealtades y complicidades que se prestaron para la famosa quiebra fraudulenta de la Sociedad Cooperativa de Ejidatarios y Obreros del Ingenio Mante, un pulmón económico regional que generaba estabilidad a las tres mil familias que integraban sus socios y al comercio local y regional que tan pronto se consumo este atraco, empezaron a sufrir las consecuencias.
La historia de rapacidades, arbitrariedades e injustitas, son parte medular de la crisis que ahora se vive, males crónicos, que ahora al tratar de darles alivio, surgen las resistencias de enquistados que potentados, que aun siguen con la errónea idea de que la marginación y la pobreza jamás les podrá alcanzar y afectar.
La lucha que ha emprendido Joel de la Rosa González como apoderado legal de los cooperativistas mucho mas que recuperar, bienes y fideicomisos, esta logrando resarcir el ánimo y la recuperación de la dignidad sobajada en 1991 cuando faltaron lideres que les defendieran y voluntad para encabezar un movimiento por las amenazas vertidas de represión.
La lucha cooperativista ha alcanzado con Joel de la Rosa plena madurez política, al aglutinar entorno a objetivos ciertos y validos, a todos los viejos luchadores sociales, que cegados en aquellos años de divisionismo afín a los poderosos, vivían entre luchas fraticidas.
Sin politizar este movimiento, como ya quedo demostrado en el pasado proceso electoral federal, en donde De la Rosa González no encauso esta lucha haca tal o cual facción, mas aun, dieron apertura a todas las corrientes para que expusieran en una asamblea sus intenciones de legislar, acudiendo a esta cita solo los candidatos del PANAL y del PAN.
Al cuarto para las doce de la recuperación de fideicomisos y ante el inicio de recuperación de bienes como fueron las 8 Hectáreas del ejido Cuahutemoc, la sociedad ya empieza a expresar su solidaridad con esta causa cooperativista, un sector que dio sus mejores años y esfuerzo para que resurgiera el comercio local, escuelas, calles pavimentadas, parques deportivos, cultura, arte y deporte de calidad, un fenómeno social que bien valdría la pena analizar, para ver que tanto hemos crecido en lo político, en lo solidario con los problemas que vivimos, sobre todo para tomar decisiones correctas para el desarrollo y progreso de los próximos 3 o 6 años.