OPINIÓN PÚBLICA/ Negocio sobre ruedas

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Por Felipe Martínez Chávez

Cd. Victoria, Tamaulipas.- De que tiene peso en el partido, lo tiene. Le concedieron para su equipo las candidaturas para el Senado y diputaciones federales.
No se puede quejar el Gobernador Francisco García Cabeza de Vaca. A nadie le impusieron desde el centro para las candidaturas federales. En lo local ni preguntará.
Es más, si bien Maki Ortiz Domínguez no es de su equipo, dio el visto bueno para incluirla en la lista plurinominal de la Segunda Circunscripción, representando a Tamaulipas.
Un contundente triunfo electoral en el 2016, arriba de 320 mil votos sobre su más cercano contrincante, le dio el derecho para exigir la selección de los candidatos.
El único punto no muy claro es Reynosa. Prefirió no arriesgar a sus principales colaboradores -que son de esa región-, y aventar en cambio a un “chapulín” venido del establo tricolor, Ernesto Robinson Terán, virtual abanderado por el Noveno Distrito.
Prefirió no deshacerse de alguno de sus principales colaboradores, Gerardo Peña Flores en primerísimo lugar, mencionado desde comienzos de la administración como la punta de lanza para la sucesión del 2022.
A Gerardo se le ubicaba con persistencia en una candidatura al Senado, como plataforma para ser candidato al gobierno en un lejano futuro. Los pronósticos fallaron cuando el elegido fue el hermano Ismael.
No arriesgó tampoco a otro de sus colaboradores cercanos, Víctor Sáenz Martínez, Jefe de la Oficina del Gobernador, ni a un Francisco Garza de Coss, representante del gobierno en Reynosa, Ariel Longoria o María de Lourdes Arteaga que se desempeñan en Desarrollo Rural y Finanzas.
Otra de su equipo, Omeheira López Reyna, del DIF, pilar en la política social del gobierno cabecista, continuará con su labor.
Está probada en las urnas, fue legisladora federal por mayoría, pero él prefirió no echar mano de ella. Lo acompañará en el resto de la trayectoria de cuatro años y medio que restan.
El Presidente del Tribunal de Justicia, Horacio Ortiz Renán, está dedicado en cuerpo y alma a su función.
Como que no son tiempos de hacer crecer (políticamente) a nadie.
Si Reynosa se llegara a perder por alguna circunstancia -como el fuego amigo de Ortiz Domínguez y el cuñado incómodo- el equipo de Palacio seguiría intacto.
Para llenar las candidaturas, el aspirante presidencial Ricardo Anaya Cortés no metió las manos. Menos lo podría hacer el ex presidente Felipe Calderón o el suspirante Rafael Moreno Valle, “agraciado” con la gubernatura de Puebla para su esposa.
A casi cuatro años y medio en el gobierno, Cabeza de Vaca tiene el poder en un puño. Ante las instancias nacionales es el responsable del partido.
Cuando vaya de salida, en la elección del 2021, gane o pierda la presidencial el PAN, serán otras circunstancias las que decidan.
De su equipo es Don Salvador Rosas Quintanilla, el abanderado por el Primer Distrito, Nuevo Laredo. Es el asesor fronterizo para comercio internacional. Fue diputado local.
En el Segundo, Reynosa, va Nohemí Alemán Hernández. Sin trayectoria política, espera el apoyo de la estructura azul. Es de la casa.
Verónica Salazar Vázquez, por Matamoros, llega tras una negociación con el Movimiento Ciudadano. Es preferible concertar que perder.
Victoria no es para el PAN. Es parte del mismo convenio pero deberá apoyar a Mario Ramos Tamez para tratar de ganar los nueve distritos.
El Sexto, Mante, con Vicente Verástegui Ostos, tiene el auténtico fierro de la casa. Es el feudo de Los Trucos.
En Madero se le adelantó al PRD. El convenio dice que era propuesta de los amarillos, pero el candidato es el panista Zeferino Lee Rodríguez.
María del Rosario González Flores, con el antecedente de regidora y presidenta del PAN local, tratará de sacar adelante la elección.
Lo que sigue son las campañas. El primer round está ganado.
Si cambiamos, a nivel nacional funciona una empresa que proporciona préstamos sobre nómina a empleados federales, estatales o pensionados del Seguro Social. Ofrece créditos básicamente para vivienda.
La sospecha es que sus propietarios son del estado de Chiapas.
En poco tiempo ha registrado un crecimiento inusitado. Tiene convenios estatales en Guerrero, Sinaloa, Tamaulipas y el propio Chiapas para empleados sindicalizados, de confianza y extraordinarios.
De esas entidades, con dos tiene convenios con las respectivas secretarías de Salud, Chiapas y Tamaulipas.
Pueden pedir préstamos aquellos (ellas) que cuenten con plazas federales, estatales y eventuales. Es lo mismo siempre y cuando exista una garantía. Los intereses son muy altos.
El negocio se llama Finómina con oficinas en ciudad Victoria por la calle Carrera Torres.
Menciona tener en México once representaciones, entre ellas otra en Tamaulipas, en el puerto jaibo.
Todo estaría bien hasta ahí. Aquel que quiere “encharcarse” con un préstamo, es su responsabilidad personal y su lana.
Lo malo es que en Tamaulipas los créditos se utilizan para pagar presuntos créditos para la compra de plazas del sector salud.
Recibimos documento de personal de la SS en que mencionan que el negocio marcha sobre ruedas. Cada asignación cuesta 50 mil del águila, nueve mil de enganche y los descuentos de dos mil por quincena vía Finómina. Hay empleados que ya “compraron” una o varias.
Como presuntos vendedores son señalados tres: Gerardo Garza, Martín Cobos y un médico Quintanilla. Ellos son los que venden y consiguen el financiamiento.
Sin duda es un tema para Don Javier Castro Ormaechea, el Zar Anticorrupción de Tamaulipas.
Si la fiscalía no interviene, pues ahí está el Comité Ciudadano del Sistema Estatal Anticorrupción que preside Don Arturo Narro Villaseñor e integran Héctor de Anda Cortés, Jorge Leoncio Ramírez Sánchez, María Isabel Loperena y Rubén Benavides Treviño.
Por cierto que de ellos no se tienen muchas noticias. Andan perdidos desde que se instalaron el 21 de noviembre del año pasado.

 

Cuarto Poder de Tamaulipas/