OBRAS QUE DEJAN HUELLA, BULEVARES ENRIQUE CÁRDENAS Y LUIS ECHEVERRÍA ÁLVAREZ

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• A casi 4 décadas de haberlos construido aún siguen vigentes, con mínimo de mantenimiento

Alfredo García Becerra

EL MANTE. – Dentro de dos años los bulevares Enrique Cárdenas y Luis Echeverría cumplirán 40 años, su longeva vida vial obedece a la calidad de la ´preparación de sus terracerías, que incluían la “extirpación” a fondo de terrenos fangosos o húmedos, su encalado y compactaciones con grandes rodillos “pata de cabra” y “vibros”.

Debajo de las ruedas de los automóviles que circulan por estos bulevares están los citados preparativos de calidad y sobre de ellos, en su base, 30 centímetros de tierra de barrote, compactados en 2 capas de 15 centímetros cada una; sobre de ellas, 12 centímetros de gravarena; una capa de impermeabilizante pétreo y finalmente, 22 centímetros de concreto con resistencia de 300 Kg / cm2; lo cual suma 64 centímetros de espesor.

Cuentan con drenaje pluvial al centro y rejillas al filo de las banquetas parea captar el caudal hídrico, luminarias fijadas en bases de un metro cubico de concreto y en su construcción se incluyeron los cordones, banquetas y aproches en las bocacalles.

En la historia del municipio hay pocas obras con esa calidad, en los archivos de ejercicios municipales, hay reportes de pavimentaciones que nunca se hicieron, como en la colonia Ladrillera y otras que luego de inaugurarlas aparecieron los baches, como en la colonia Vicente Guerrero por citar ejemplos.

Hay también en los anales históricos del municipio obras trascendentes a las que les gano la ambición como fue el caso del llamado Libramiento “Américo Villarreal” en donde la existencia de 2 puentes en el canal lateral y 2 en el Río Mante, nos hablan de la proyección de dos carriles en su proyecto, pero solo se ejecutó uno, una obra que sin planear su impacto en los terrenos de las colonas colectivas, al no dejar desagües, se convirtió en un bordo que cada año provoca inundaciones en ese sector.

Joaquín Hernández Galicia “La Quina” con su influencia sindical en petróleos mexicanos y su don de gentes, proporcionó todos los elementos para la pavimentación de la carretera al entonces llamado “Aeropuerto”, años más tarde convertida en baches, colonias de 10 colonias del poniente le demandaron esta pavimentación a Javier Villarreal Salazar que hacía caso omiso a esta demanda ciudadana.

José Luis Bueno en las colectivas, Fidel Cárdenas en la Linares, Claudio Salas en la Tulipanes, Don Pablo Hernández en la Popular y otros líderes hicieron un frente común, demandándola con escritos, al gobernador Manuel Cavazos Lerma y con mantas y pintas en la ciudad, lográndose este objetivo, aunque con poca calidad, entregándola hasta el último día de ese gobierno, con el nombre del padre del alcalde, “Juan de Dios Villarreal”.

Hoy nuevamente al final de la pasada administración municipal se le dio a esta avenida una “manita de gato” del Libramiento AV hasta la entrada a la Linares, al reciclar sus mismos 3 o 4 centímetros de grava con un agregado de chapo y compactación con un mini rodillo.

 

Cuarto Poder de Tamaulipas/